Smoking Club

Título original: Smoking Club. 129 Normas
Estreno: 2017
Director: Alberto Utrera
Guión: Carlos Soria, Sergio Granda y Alberto Utrera
Reparto:
- Óscar (Rodrigo Poisón)
- Danny (Jimmy Castro)
- Elena (Natalia Mateo)
- Silvia (Silvia Vacas)
- Cuidadora (Ángela Chica)
- Dolores (Margarita Lascoiti)
- Ken (Álvaro Lafora)
- Yeray (Edu Díaz)
- Lucía (Marta Balón)
- Nessa (Úrsula Gutierrez)
- Fanny (Claro Alvarado)

* No recomendada a menores de 16 años *





Como parte del jurado en los Blogos de Oro he tenido la oportunidad de ver "Smoking Club. 129 Normas" mediante un visionado online, gracias a la colaboración que tiene el festival con la iniciativa Baratometrajes 2.0 y la distribuidora #ConUnPack.
Smoking Club es una ópera prima del joven madrileño Alberto Utrera del género de comedia indie que se estrenó el 7 de Abril en cines de Madrid y Barcelona, y que ha obtenido excelentes críticas de conocidos medios de prensa tras la cálida acogida durante el Festival de Málaga, Cine en Español, dentro de la sección "Estrenos Especiales".

Óscar, tras sufrir una crisis existencial, decide crear un club de fumadores de cannabis junto a su amigo de la universidad, Danny, que a su vez es el abogado del local. Su principal filosofía es que "es un espacio de libertad" y para conseguir dicha armonía deben de cumplir 129 normas, algo contradictorio ¿no?


La película esta contada por Óscar, quién rompe la cuarta pared junto con la ayuda de flashbacks con las diferentes historias de los socios del club, con las que llegamos a conocer -en cierto modo- a los personajes y el motivo por el cual van al club a fumar, o no. Todas estas historias acaban en un mismo punto; la desaparición de tres kilos de hierba, los cuales no deberían de estar en el local y con la cual estalla el clímax del film.



Nos encontramos ante un reparto poco conocido que sabe encajar su papel. Con diálogos  bien construidos, originales de Carlos Soria, Sergio Grada y el propio director, pero que no hacen del film un largometraje, sino más bien un cortometraje con mucha paja.
En cuanto a la parte más técnica, que le da un par de puntos positivos, destaco la fotografía y los recursos visuales. Han sabido mezclar muy bien el estilo vintage con el llamado estilo hipster actual creando una ambientación acorde tanto al local como con la trama; y sin recargar en exceso las escenas con los efectos gráficos que le dan ese shock que vives cuando fumas hierba.